Redacción Alabrent
En un contexto donde el lineal es cada vez más competitivo y la decisión de compra se toma en segundos, el envase deja de entenderse únicamente como un elemento de protección para convertirse en un activo estratégico. De hecho, hasta el 70% de las decisiones de compra están condicionadas por el packaging, lo que refuerza su papel como herramienta de diferenciación en el punto de venta.
Con el informe “Tendencias en Packaging 2026”, Alzamora Group analiza los 4 factores que están redefiniendo el desarrollo del envase.
1. Sostenibilidad y enfoque fiber-first: el nuevo punto de partida del envase
Una de las principales conclusiones es que la sostenibilidad ya no se aborda como un atributo añadido, sino como un condicionante técnico desde la fase inicial de desarrollo.
El marco regulatorio europeo, con el objetivo de que todos los envases sean reciclables en 2030, está acelerando la necesidad de rediseñar soluciones existentes. A esto se suma una demanda creciente por parte del consumidor, que sitúa el packaging sostenible como un criterio en la elección de marca. De hecho, el 67% de los consumidores considera el packaging sostenible un factor clave al elegir marca y el 77% está dispuesto a pagar más por envases sostenibles.
En este escenario, el ecodiseño se consolida como un requisito operativo. Las empresas avanzan hacia estructuras más simples, eliminan combinaciones de materiales complejas y priorizan soluciones alineadas con modelos de economía circular.
En paralelo, el enfoque fiber-first se consolida como una de las principales palancas de cambio. Ya no se trata únicamente de sustituir plástico por cartón, sino de diseñar el packaging desde la fibra.
Con una tasa de reciclaje del 82% en Europa, el papel y cartón se posicionan como base para soluciones sostenibles, escalables y alineadas con los sistemas actuales de reciclaje. Este enfoque está ampliando el uso del cartón hacia otras aplicaciones, especialmente en categorías como congelados, chocolate y confitería o bebidas.
2. Simplificación estructural e innovación técnica para avanzar hacia soluciones más reciclables
La reducción del plástico se aborda, en gran medida, a través del desarrollo estructural del envase.
Más del 70% de las empresas están rediseñando sus soluciones para eliminar elementos no reciclables y avanzar hacia estructuras monomaterial. Esto se traduce en decisiones como la eliminación de ventanas plásticas, la sustitución de retractilados o la sustitución de interiores termoformados por soluciones de cartón. Este enfoque no solo mejora la reciclabilidad, sino que también reduce la complejidad en producción, optimiza la logística y mejora la eficiencia en toda la cadena de suministro.
En paralelo, el desarrollo de barnices base agua, tintas de origen vegetal y recubrimientos funcionales permite mejorar el comportamiento frente a grasa, humedad o vapor, manteniendo la reciclabilidad del envase. Este avance resulta especialmente relevante en aplicaciones alimentarias, donde la protección del producto es crítica.
3. El diseño estructural como elemento diferencial en el punto de venta
En un mercado saturado visualmente, la estructura del envase emerge como un elemento diferenciador. Cómo se abre, cómo se organiza o cómo se utiliza adquiere tanta relevancia como su diseño gráfico. En el ámbito de las soluciones personalizadas de packaging de cartón, como las que desarrolla Alzamora Group, el diseño estructural permite aportar valor más allá de la protección del producto, especialmente en categorías donde la experiencia también forma parte de la propuesta de marca.
Es el caso, por ejemplo, del rediseño promocional desarrollado para Jameson, donde la reorganización del pack permitió integrar el vaso sobre la botella en un formato vertical más compacto, optimizando el espacio en el lineal y facilitando la reposición.
En sectores premium, por ejemplo, la experiencia de apertura gana peso a través de soluciones que ordenan la presentación del producto y refuerzan la percepción de calidad.
En cosmética, por ejemplo, Alzamora Group ha desarrollado estuches promocionales con apertura desplegable e interior de cartón, pensados para mejorar la experiencia de unboxing y sustituir interiores plásticos termoformados.
A ello se suman otros criterios cada vez más relevantes, como la simplificación estructural, la optimización del espacio en logística y en el punto de venta, o el desarrollo de envases pensados para un segundo uso.
En esta línea, también destacan estructuras simples que generan valor añadido, como packaging transformable en expositor o elementos reutilizables para el consumidor.
Así, la innovación estructural no pasa necesariamente por añadir complejidad, sino por diseñar soluciones más eficientes, funcionales y coherentes con el producto y con la marca.
4. Materiales y acabados: equilibrio entre naturalidad y prestaciones
En cuanto a materiales, la tendencia se orienta hacia soluciones que combinan percepción de sostenibilidad y rendimiento técnico.
El kraft y el cartón reciclado ganan protagonismo por su capacidad de comunicar circularidad de forma directa, mientras que el cartón folding continúa evolucionando con soluciones de barrera que amplían su aplicación en sectores exigentes.
En paralelo, los acabados avanzan hacia propuestas más contenidas, donde el valor reside en el tratamiento de la superficie: gofrados, relieves o contrastes mate/brillo que aportan diferenciación sin añadir complejidad ni comprometer la reciclabilidad.
El packaging, entre regulación, eficiencia y estrategia de marca
El informe concluye que el packaging ya no puede entenderse como un elemento aislado dentro del producto. Su desarrollo impacta directamente en la decisión de compra, la eficiencia operativa y la adaptación al marco normativo.
“Las marcas ya no pueden abordar el packaging únicamente desde la estética. El desarrollo estructural, los materiales y su comportamiento a lo largo de todo el ciclo de vida son hoy factores decisivos”, señala Josep M. Berga, Co-CEO de Alzamora Group.
En este contexto, Alzamora Group refuerza su apuesta por el desarrollo de soluciones de packaging de cartón personalizado que integran desde el inicio criterios de diseño estructural, funcionalidad y sostenibilidad, dando respuesta a las nuevas exigencias del mercado.






